17 de octubre
Evaluación de Aitana, de Filipinas:
- ¿Qué te motivó a inscribirte en el programa de Juventud Vasca Cooperante del Gobierno Vasco?. ¿Qué buscabas con esta experiencia y qué encontraste?
"Buscaba salir un poco del mundo avasallador en el que vivía, conocer otras maneras de ver la vida y tener una visión más global de la realidad. En este aspecto mis expectativas se han visto cubiertas parcialmente, ya que evidentemente 3 meses no son suficientes y el orfanato te da una visión en un área muy concreta, aunque me siento satisfecha de haber conocido la realidad de los niños huérfanos y abandonados en un orfanato católico de Filipinas. Por otro lado me interesaba conocer el funcionamiento en terreno de una ONGD, estaba valorando la posibilidad de trabajar, colaborar de alguna manera con alguna ONGD, pero en este caso al tratarse de un orfanato y no un proyecto de desarrollo “al uso” me he quedado un poco con las ganas."
- Durante tu estancia en Filipinas ¿Cómo has cooperado?
"La organización no me asignó una labor concreta, creo sinceramente que no sabían muy bien que hacer conmigo, por lo que no llegué a integrarme en las actividades o funcionamiento normal del centro. La colaboración consistía por tanto en buscar cada día algo que hacer. Finalmente en líneas generales me dediqué sobre todo a realizar actividades lúdicas para los niños en sus horas libres y labores de alimentación e higiene diaria.
- ¿Qué crees haber aportado tanto a nivel profesional como personalmente durante tu estancia allí? ¿Y qué crees haber recibido?
"A nivel profesional la aportación ha sido muy escasa. De hecho muchas de las veces me ha asaltado esa sensación de sentirme inútil, un estorbo, de no estar aportando un valor añadido. Sin embargo a nivel personal la experiencia es insuperable. El convivir con los niños, estar encima de ellos a la hora de comer, a la hora de que se bañen, jugar con ellos, hacerles sentir queridos (y sentirme querida)…son aspectos que la gente del orfanato quizá ya tenían un poco olvidados y el llegar allí con nuevas ganas de trabajar y cambiar el mundo creo (humildemente) que ha podido aportar una pequeña ración de nueva motivación para ellas."
- ¿Cómo te has sentido acogido por la ONG receptora? ¿Has tenido ocasión de congeniar con habitantes de la localidad en la que vivías?.
"La acogida por parte de la ONG ha sido un poco agridulce ya que no existía un plan o programa para la persona cooperante, sinceramente me he sentido un poco abandonada “a mi bola” en ese aspecto. Sin embargo en cuanto a convivencia diaria la acogida es buena, no existe tanta relación con las monjas pero si he tenido ocasión de congeniar con las profesoras de la escuela, no tanto con los habitantes de la localidad porque el orfanato se encuentra en una finca aislada."
- A raíz de tu estancia allí, has decidido o valoras adoptar algún compromiso vinculado a lo allí vivido?
"Por supuesto que valoro adoptar un compromiso vinculado a la cooperación al desarrollo; de hecho una de las motivaciones que me llevo a solicitar la beca era precisamente esa inquietud y quería tener una primera experiencia en este campo."
- ¿Qué se siente al encontrarse de nuevo con este modo de vida?
"Pues lo primero que he sentido es: que suerte tengo, no me la merezco…Y empieza la carrera de sentimientos encontrados: la sensación de desesperanza, de que este mundo esta al revés, de la suerte que tenemos de vivir en este lado, y por otro lado las ganas de cambiar el mundo, motivación… creo que en líneas generales se podría describir como desorientación…"
- ¿Cómo valoras la experiencia? ¿Volverías a repetirla?
"Volvería a repetirla sin duda, aunque a nivel profesional me gustaría mas vincularme a proyectos de desarrollo. Sin embargo no puedo negar que como experiencia vital es insuperable, lo vivido con los niños no puede compararse a nada de lo que viviría trabajando en una ONGD. Me alegro de haber tenido esta oportunidad que me ha cambiado como persona."
Y para terminar este recorrido por vuestras experiencias como JVC, nos gustaría que hicieseis un pequeño esfuerzo de síntesis. Os proponemos una especie de juego de preguntas a las que tenéis que responder con una palabra. Creemos que puede servirnos tanto a nosotros como a las personas que lean esta entrevista a sentir un poco aunque sea en la distancia lo que habéis vivido durante esta estancia en estos lugares tan lejanos a nuestra tierra. Queremos quedarnos con la esencia…
Así que si pudieras expresar con un COLOR la experiencia allí vivida, este sería…amarillo
Y si fuera una CANCIÓN…Próxima estación: esperanza (Manu chao)
Y si por el contrario fuera una ESTACIÓN del año …otoño
Y una COMIDA…arroz
Y que SUEÑO o DESEO te suscita lo que allí has vivido… Los sueños y los deseos no tienen límites. Podemos soñar las cosas más inverosímiles y desear la luna… así que por que no desear un cambio, que la gente tenga esperanza, que sueñen con un mundo mejor, que no pierdan el rumbo… Lo difícil se hace, lo imposible se intenta."