miércoles, 29 de octubre de 2008

Evaluación de la estancia en Perú

15 de octubre

Naiara nos manda su evaluación de la estancia en Perú:

"Desde mi infancia mostré interés por las diferentes culturas que me rodeaban. Soy consciente que vivimos en un mundo de constante evolución y cambio, donde cada día las diferencias entre los países ricos y pobres se acentúan. Siempre pensé que mi voluntad de generar cambio y progreso acabaría culminando con alguna buena práctica en algún proyecto de cooperación y es por ello, que un año después de terminar mis estudios en Ciencias Empresariales decidí inscribirme en el programa de Voluntariado auspiciado por la Dirección de Juventud y Acción Comunitaria del Gobierno Vasco de “Sensibilización de Jóvenes Vascos Cooperantes”.

El objetivo principal del programa era simple: durante tres meses jóvenes vascos tendrían la oportunidad de viajar a otras partes del mundo y conocer la verdadera realidad que viven sus habitantes. No lo dudé, me inscribí y tras esperar varias semanas, afortunadamente fui seleccionada.

En mi caso, la ONGD asignada sería FORO RURAL MUNDIAL, asociación sin ánimo de lucro de carácter internacional y de ámbito mundial que promueve el desarrollo sostenible y equitativo de las zonales rurales de los cinco continentes. Y mi destino será la ciudad de Trujillo en Perú. La primera toma de contacto que tuve con el Foro sucedió gracias a Paloma, su responsable de cooperación. Con ella conocí los proyectos con los que viene trabajando esta asociación y lo más importante me habló de CEDEPAS NORTE la institución peruana a a la que me habían designado.

De esta forma, el 9 de Julio llego a Trujillo con ganas conocer el trabajo que realiza la ONGD local CEDEPAS NORTE.

CEDEPAS Norte, Centro ecuménico de promoción y acción social, en una organización líder en la macro región norte del Perú sin fines de lucro, referente por su capital humano, fuente de probación, prospectiva e innovación y audacia en sus intervenciones.

Inicialmente, estaba nerviosa y algo confusa, Sentía que mi función dentro de la organización no estaba establecida y es por ello que las primeras dos semanas las pasé visitando los proyectos en los que trabajaba CEDEPAS NORTE. Poco a poco, comencé a empaparme de la realidad trujillana. Cuando llegue mi cabello rubio me delataba, no existían dudas de que aquella joven tímida era “la gringa” pero luego, con la confianza de quienes se han convertido hoy día en verdaderos amigos fui conocida como “la Vasca”.

Durante mi estancia en Trujillo, mi vocación de servicio se reafirmó. En mi primer día de trabajo conocí a Lucho Espejo, coordinador del proyecto “Construyendo Juntos el Desarrollo Local” del Valle Santa Catalina auspiciado por el CIP. Fue él quien me mostró y explico la realidad del valle y el primero que me informo acerca de los PRHOAMS, productores de hortalizas orgánicas y animales menores.

El objetivo primordial del proyecto se basaba en que los diez PRHOAMS existentes lograran articularse y comercializar conjuntamente sus productos orgánicos en forma de Valle. Para ello, CEDEPAS NORTE, cumpliendo su función de promotores y orientadores, mostrará a los usuarios del proyecto buenas prácticas agrícolas y también asesoramiento en la crianza tecnificada de cuyes.

Tras varias semanas en contacto con las familias percibí que los agricultores funcionaban de forma totalmente empírica y que desconocían el verdadero estado de sus economías domésticas y por ello dada mi formación académica sugerí realizar un módulo de capacitaciones referidas a crear una cultura contable dentro de la organización. Les propuse el uso de dos cuadernillos para que juntos aprendiesen a registrar sus costos e ingresos respectivamente y así lo hicieron. Pude sentir que realmente entendieron la importancia de las capacitaciones y eso me suscita una profunda satisfacción personal.

Confieso que esta experiencia en Perú me ha abierto los ojos en muchos sentidos. He aprendido a querer el campo y ande Liberteño. He descubierto que a pesar de las carencias en Perú es posible vivir feliz y resulta muy sencillo acabar enamorándose de su gente. Comprobé que tres meses pueden pasar volando y sueño con volver pronto. Porque me he dado cuenta que muchas veces hacemos lo que vemos, pero no sabemos lo que hacemos, algo fundamental para que este mundo sea un lugar más amable para todos. Mi gratitud más sincera.

Naiara Ferrer Fernández."