miércoles, 1 de octubre de 2008

Quizá último correo desde Bolivia

29 de septiembre

Jone nos escribe desde Bolivia:

"Este será uno de mis últimos mails desde Bolivia (por ahora) si no es el último!!! Y como se despide una dignamente de esta bella tierra, ni modo… pero lo estoy intentando…

Para ello esta semana he vuelto a Torotoro, a la tierra de los dinosaurios, las cavernas milenarias y los cañones inmensos, pero también a la tierra de la gente amable, de los trajes coloridos y las sonrisas rotas y es que aquí en Bolivia al que menos, le falta un diente en su dentadura.

Fuimos con Merardo, técnico de CIPCA, capisimo… como dirían aquí!!!! Y visitamos los cantones de Añahuani y Carasi además de participar en el segundo pre-foro del norte de Potosi. Las comunidades visitadas son increíbles, bellas, bellísimas y por fin tienen un acceso en movilidad más o menos digna, aunque se tardan 3 horas en llegar desde la ciudad de Torotoro, como dicen ello. La principal actividad realizada el miércoles fue bajar a PALOMA PAMPA a pie por un cerro suficientemente abrupto como para ir caminando concentrado y por la orilla del río durante mas de una hora… Y por fin llegamos a la casa del presidente de la asociación de mini riego, quien a pesar de no esperar nuestra visita nos recibió con mucha gratitud y nos sirvió de refrigerio huevos duros con papas… además de caña para postre.

La reunión como siempre fue en Quechua y por más que lo intento queridos compatriotas no entiendo na de na o como yo les digo “mana parlari Quechua” vamos que no!!! Para comer mataron una de las pocas gallinas que tenían todo un honor y la comimos acompañada de papas, camote y mote, todo excelente… increíble como son capaces de dar lo poco que tienen para agradecer su gratitud!!!

La reunión del club de las sonrisas rotas duro todo el día y por la tarde cuando por fin me di por vencida con el quechua y mis ojos estaban queriendo dormirse me fui a pasear, no muy lejos ya que la niña de la casa, Delia me siguió, un encanto de niña la verdad… con la que la comunicación no fue fácil yo no hablo quechua y ella tampoco el español… Así que ella en quechua y yo en euskera hicimos un gran tándem… La pobre no entendía porque no tenia una goma de pelo para atarme las dos trencitas que me hacía una y otra vez, le encantaba recibir mimitos y cosquillas y estuvimos jugando al sillón de la reina… A la despedida la única frase que entendí en toda la tarde (me la tradujo Merardo) ¿vas a volver? Y mi corazón se arrugo y reblandeció como una uva pasa… Como se le dice a una niña de apenas seis años que “Mana Delia, mi hogar mi gente mi vida esta muy lejos de esta bella comunidad, y no creo que el destino nos vuelva a brindar la oportunidad de que nuestras vidas se crucen de nuevo, pero ten por seguro que un pedacito de mi corazón se quedara para siempre en Paloma Pampa…”. Suerte en la vida Delia…Hasta otro ratito, se despide desde Bolivia: Jone"