6 de noviembre
Jone nos manda su evaluación desde Bolivia:
"Antes que nada he de confesar que hace cinco meses me encontraba en el primer fin de semana de selección de Barria disfrutando de la compañía de otros posibles cooperantes con la incertidumbre de si aceptaría el reto de cooperar por tres meses en un país desconocido. Hoy tras toda la experiencia vivida puedo asegurar que…¡¡¡¡volveré!!!!
Me inscribí a este programa pensando que podría escoger el tiempo de permanencia en el país de acogida y que ni mucho menos serían tres meses, con mucha ilusión por “ayudar” y queriendo cumplir un sueño que llevaba postergando desde que acabé Biología. El primer fin de semana en Barria fue divertido a la par que duro, me enteré que el periodo era cerrado: tres meses ni un día más, ni uno menos y pensé en coger la puerta e irme. No lo hice y no me arrepiento.
Bolivia, ese es el destino que el Gobierno Vasco escogió para mi y Foro Rural Mundial la ONGD colaboradora y acepté gustosamente. Cochabamba me dijeron, ¿Dónde está eso? Cochabamba está en el centro de Bolivia, en su corazón y en el mío por supuesto. Estos tres meses allí han sido enriquecedores y tengo que confesar que siempre se aprende más de lo que se aporta…
La ONGD de acogida ha sido CIPCA (Centro de Investigación y Promoción del Campesino) los cuales dividen su trabajo en dos áreas diferentes, la social y la agrónoma. Mi labor iba a ser colaborar en lo que se pudiera en el área agrónoma, y eso es lo que he procurado hacer en los meses de Julio, Agosto y Septiembre aunque he de confesar que tres meses no dan para mucho y para cuando has entendido la realidad en la que los habitantes de las comunidades con las que se colabora viven ya te tienes que volver.
Como su propio nombre indica los proyectos de CIPCA se centran en la ayuda del campesinado y para ello lleva a cabo programas de capacitación en cuatro municipios, dos al norte de Potosí y otros dos al sur de Cochabamba. Se abarca por lo tanto un área bastante amplia de la región aunque nunca todo lo que se quisiera. Cada municipio tiene un equipo de trabajo con un número variado de técnicos que colaboran puntualmente en los demás municipios. Aunque tanto el proyecto como su implantación es individual de cada municipio todos tienen un eje conductor que es el agua, ya que son zonas en las que la misma escasea. Es por ello que dependiendo de la zona de trabajo se han implantado diferentes sistemas para la captación y distribución de la misma. Estos sistemas varían desde la realización de una presa en Sacabamba hasta la captación del agua subterránea y la adecuación de depósitos para su posterior difusión en Torotoro.
No obstante paralelo al agua también se trabaja en la capacitación de los campesinos para la cría de animales menores, en el cuidado y poda de arboles frutales, en las campañas de vacunación y desparasitación de animales mayores, en la enseñanza de la necesidad de una alimentación equilibrada y una buena nutrición o en la ayuda para la creación y puesta en marcha de asociaciones que pretenden transformar los productos obtenidos en el campo para aumentar su valor entre otros.
Por mi parte intenté poner mi granito de arena en cada labor que mis compañeros realizaban, ayudando tanto en la vacunación de ovejas, como en los talleres de cocina o la poda de arboles entre otros. No obstante, he de admitir que mi colaboración en las salidas al campo no fue tanta como la que esperaba, ya que entre otras cosas el idioma fue limitante. Mis días en la oficina en cambio, fueron más fructíferos ya que pude redactar informes con las diferentes adecuaciones de los proyectos que surgían en el campo y realizar una labor de investigación a cerca de temas estrechamente relacionados con mi experiencia profesional como pueden ser el cambio climático o las plagas en vegetales.
En cuanto a la experiencia personal podría deciros mucho y aun no os habría contado nada. Es increíble cuando llegas a una ciudad nueva, la de la eterna primavera y su gente te acoge con los brazos abiertos. Cuando haces tan buenas migas con tus compañeros de oficina que parece que los conoces de toda la vida. Cuando vas a una comunidad perdida en el altiplano y una familia se desvive para que tú estés confortable y cocina para ti una de sus pocas gallinas o cuando una niña lo comparte todo en una tarde contigo y os cogéis tanto cariño que no puedes evitar una lagrimita cada vez que ves su foto.
Pero una no puede dejar de pensar en las comodidades de la ciudad y sentir quizás por primera vez que abrir el grifo y obtener agua es un lujo, un lujo que muchos de los nuevos amigos que hice en Anzaldo, Torotoro o Sacabamba nunca podrán obtener. No obstante ellos tienen mucho para enseñarnos, más de lo que nosotros los Europeos “modernizados” creemos y aprendí que un poquito es mucho en la mayoría de los casos. Que con un poquito de cariño se puede hacer reír a una niña, que con una foto que imprimes a una familia la haces feliz durante un ratito, que con una sonrisa se dice mucho…
Vivir estos meses en Bolivia me cambió la vida, mi forma de ver las cosas, la forma de entender el mundo… pero volví y nadie se había percatado de ello, Europa sigue con su crisis y a todos les parece que esto es el fin del mundo. ¡Pues no amigos! El fin del mundo está muy lejos de llegar y mientras tanto hay que mirarse un poquito menos al ombligo y dar un poquito más a aquellos que nunca han salido de la crisis."