lunes, 1 de septiembre de 2008

Noticias desde la India

30 de agosto

Miren nos manda noticias desde la India:

"Aquí todo va de cine. Hace ya más de un mes que llegué y parece mentira cómo pasa el tiempo. Creo que me estoy adaptando a esta caótica ciudad poco a poco. La comida me encanta, disfruto con cada nuevo sabor que pruebo, aunque hay veces en que me saltan las lágrimas de lo picante que está todo. ¡Pero me encanta! El caos del tráfico lo llevo con humor así como el gentío y el estrés de la calles.

Formo parte de la suciedad de la ciudad, necesito una ducha fría y frotarme bien el cuerpo al final del día a fin de quitarme la mugre acumulada. Pero no puedo y creo que no podré acostumbrarme a la extrema miseria que se ve en la calle. No puedo ser indiferente a las familias que malviven en cada esquina, puente, metro cuadrado de acera. No puedo ser indiferente a los niños que me piden comida cuendo voy en los trenes o cuando estoy en los rickshaws atascada en el tráfico. No puedo hacer la vista gorda a los bultos que veo de noche durmiendo en las aceras. No me acostumbro a ello, por más y más tiempo que pase aquí.

En cuanto a Regina Pacis, es un paraíso en medio del caos. Con sus verdes jardines, los cuervos, las risas de las niñas, sus coloreados salvarcamise, la elegancia de las hermanas en sus azules saris... Nada más cruzar la puerta siento que estoy en casa. A primera hora del día me encargo de que el ritmo ya establecido en el boarding siga su curso. Tienen una sorprendente organización para hacer sus trabajos, ducharse, ordenar sus baldas y bajar a tomar el té para las diez de la mañana. Yo me encargo de que cumplan con el horario. Después tienen la hora de estudio, donde ayudo a un grupo de niñas con ciencias y mates. Aparte de esto, he empezado a enseñar lo básico de microsoft word a las mayores. Queremos que controlen ese programa y así luego les enseñaré a hacer un buen currículum, correcto y aceptable de cara al día que tengan que salir a buscar trabajo. Por la tarde se repite el horario, pero con otras niñas.

A la tarde trabajo con niñas más pequeñas, sobre todo spelling de inglés, poemas y canciones, muy divertido. Y tres veces al día abrimos la enfermería y nos encargamos de curar las heridas. son sobre todo heridas del corazon. Nada más abrir la puerta hay niñas y niñas por todos los lados, gritando: - Miss, Miss, I have pain!!!!

Muchas vienen tan sólo porque necesitan un poco de cariño, un abrazo, un beso. Con un poco de crema hidratante, algodón y un esparadrapo la mayoría de los "dolores" se han solucionado. Más me preocupan las que no vienen. Las que realmente necesitan tomar sus medicinas, las que están enfermas de verdad. Muchas están débiles y a nada que tengan algo más se debilitan mucho, por lo que siempre tenemos que estar encima. Esto es un poco la rutina que llevo, aunque en India no se le puede llamar rutina a nada, ya que ningún día es igual que el anterior. Siempre surge algo que hacer, algun imprevisto, alguna sorpresa que le da la vuelta al día y lo hace único, especial e inolvidable. Será por eso quizá que el tiempo vuele aquí..."